Lo cierto es que esa pregunta se la habrán formulado alguna que
otra vez mientras habéis estado en casa con mucha calor, y
pensáis,"¿tendrá mi perro o mi gato calor y
sudará?".
La respuesta podría ser que
si, pero
NO
sudan como los hacemos los humanos. El ser humano es capaz de regular
su temperatura mediante las glándulas sudoríparas
situadas en la piel, pero los perros y los gatos no tienen dichas
glándulas.
El objetivo se que cumple a la hora de sudar, no es otro que evitar que
nuestro cuerpo adquiera una mayor temperatura de la que sería la
recomendable. Los perros y gatos utilizan otro "método" para
bajar la temperatura corporal
PERROS
Ellos utilizan el jadeo para eliminar esos grados que le sobran de su
cuerpo. Para refrescarse, deben valerse de sus jadeos, respiran
más rápido, sacan la lengua y abren todo lo que pueden la
boca. Así se evapora y produce el mismo efecto que en
nuestra piel. Los perros tienen un lengua muy larga, por lo tanto la
superficie de enfriamiento es muy grande. A la vez que jadean, a veces
se lamen el hocico. El objetivo es el mismo, humedecer para
luego buscar la evaporación, y así es descenso de la
temperatura.
GATOS
Los gatos tampoco sudan como el ser humano, ese sudor es sustituido por
la saliva que el gato produce con el lamido. Mediante la saliva
consigue un correcta termorregulación. En épocas de
calor no se lamen tanto y orinan menos.
Este lamido lo realizan ayudados de su lengua rasposa y de sus patas
delanteras, de esta manera el gato consigue una estimulación de
sus glándulas cutáneas e impermeabilización de la
piel y además una importante capacidad aislante, tanto para el
frío como para el calor.
De todos modos, auque el gato no suda (tal y como nosotros lo
entendemos), poseen glándulas sudoríparas en zonas
concretas (almohadillas de las patas y áreas genitales) que
intervienen en el olor sexual y en el marcaje de sus zonas.